Diego Crescente es director general de la Escuela de Organización Industrial (EOI), fundación pública adscrita al Ministerio de Industria y Turismo. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Derecho de la Unión Europea por la misma Universidad y Máster en Dirección de Comunicación Empresarial e Institucional por la UAB, ha desarrollado una amplia trayectoria en los ámbitos de la estrategia, la comunicación, la transformación organizativa y la gestión institucional, tanto en el sector público como en el privado. Al frente de EOI lidera una nueva etapa marcada por la modernización de la institución, su 70 aniversario y el impulso de iniciativas vinculadas a la sostenibilidad, la digitalización, la reindustrialización y el desarrollo del talento como factor estratégico para la competitividad de España.
“La formación de talento se ha convertido en una infraestructura estratégica crítica para la competitividad de nuestro país”
EOI cumple 70 años: ¿qué hitos destacaríais como los más determinantes en la evolución de la institución desde 1955 hasta hoy?
La Escuela de Organización Industrial (EOI) nació en 1955 como la primera escuela de negocios de España y una de las primeras de Europa, adscrita en la actualidad al Ministerio de Industria y Turismo, con la misión de acompañar la modernización del tejido productivo español. Desde entonces, ha estado presente en todas las grandes transformaciones económicas del país.
Si tuviéramos que destacar algunos hitos, mencionaríamos la incorporación temprana de la sostenibilidad y la economía circular a la formación directiva, el impulso al emprendimiento y a la digitalización, el acompañamiento a miles de pymes en sus procesos de transformación y la creación de programas pioneros en energías renovables, liderazgo femenino e innovación.
En estos 70 años, más de 200.000 profesionales se han formado en la EOI. Además, se ha acompañado a decenas de miles de emprendedores y empresas y se han desarrollado programas en todo el territorio nacional. Pero quizá el mayor hito es haber sabido evolucionar con cada generación de empresas y profesionales, manteniendo siempre la vocación de servicio público.
La EOI ha renovado su identidad visual junto a Alkemy Iberia: ¿qué ha motivado este proceso de rebranding y cómo habéis logrado condensar en una nueva marca la historia de la institución y su apuesta de futuro por la sostenibilidad, la digitalización y la reindustrialización del país?
La renovación de nuestra identidad visual responde a una reflexión estratégica: una institución que cumple 70 años no debe mirar únicamente al pasado, sino proyectar con claridad su papel en el futuro.
La nueva marca, desarrollada junto a Alkemy Iberia, busca precisamente ese equilibrio entre legado y transformación. Conserva la esencia y los valores que han definido a nuestra querida EOI a lo largo de sus siete décadas de vida (rigor, innovación, servicio público, propósito y conexión directa con la industria) y los traduce a un lenguaje contemporáneo, más digital, más cercano y alineado con los retos actuales de la sociedad.
Hoy la EOI trabaja en ámbitos como la transición ecológica, la digitalización, la autonomía estratégica industrial, el emprendimiento o la formación de nuevas capacidades. Y precisamente la nueva identidad visual refleja esa ambición: ser una institución histórica, de largo recorrido y consolidación, con una mirada claramente orientada al futuro.
La EOI ha estado históricamente vinculada a la innovación y la industria: ¿qué papel ha jugado en la modernización del tejido empresarial español?
La EOI ha sido, en muchos sentidos, una escuela de las transformaciones productivas de España que ha tenido un rol esencial en la modernización del tejido industrial español desde el punto de vista de la formación de talento.
Hemos acompañado a generaciones de directivos, emprendedores y profesionales en momentos clave: la internacionalización de la economía española, la incorporación de la innovación a la empresa, la digitalización, la sostenibilidad o la profesionalización de la gestión.
La relación con la industria forma parte de nuestro ADN. Trabajamos junto a grandes empresas, pymes, administraciones públicas y sectores estratégicos para anticipar necesidades de talento y responder a los desafíos de competitividad.
Hoy seguimos haciéndolo en ámbitos tan diversos como la defensa, la energía, la economía circular, la inteligencia artificial, el biometano o la geopolítica económica.
En un contexto de transición ecológica y digitalización, ¿cómo se ha adaptado la EOI para seguir siendo relevante en la formación de talento?
La velocidad del cambio obliga a las instituciones formativas a anticiparse.
En la EOI entendemos que la formación ya no puede ser únicamente una respuesta a las necesidades actuales del mercado laboral: debe ayudar a construir las capacidades que las empresas y la sociedad necesitarán dentro de cinco o diez años.
Por eso trabajamos muy cerca de las empresas, de los sectores industriales y de las administraciones públicas para identificar tendencias y necesidades emergentes. Hemos incorporado nuevas áreas de conocimiento vinculadas a la sostenibilidad, la digitalización, la inteligencia artificial, la seguridad económica, la transición energética o la autonomía estratégica.
Nuestro objetivo es formar profesionales capaces de liderar la transformación, no simplemente de adaptarse a ella.
La sostenibilidad es uno de vuestros ejes estratégicos: ¿cómo se traduce esto en los programas formativos y en el impacto real de los alumnos?
La sostenibilidad forma parte de la identidad de la EOI desde hace décadas. Fuimos pioneros en incorporar la economía circular y la sostenibilidad a la formación empresarial, mucho antes de que se convirtieran en prioridades globales.
Hoy, este enfoque está presente de manera transversal en nuestros programas. No se trata únicamente de impartir contenidos específicos, sino de integrar la sostenibilidad en la estrategia, la innovación, la gestión y la toma de decisiones.
El impacto se observa en nuestros antiguos alumnos, que lideran proyectos de transformación en empresas, administraciones y organizaciones de todos los sectores. La sostenibilidad ha dejado de ser una cuestión reputacional para convertirse en una variable de competitividad y creación de valor.
La EOI ha acompañado durante décadas la transformación del tejido empresarial español: ¿qué papel creéis que ha jugado en la proyección de la Marca España a través de la formación de talento, la innovación y el emprendimiento?
Sin duda, la Marca España se construye también a través del talento, la capacidad de innovación y la calidad de nuestras instituciones.
Durante siete décadas, la EOI ha contribuido a proyectar una imagen de España vinculada al conocimiento, la capacidad industrial, el emprendimiento y la innovación. Nuestros alumnos, profesores y colaboradores representan ese capital humano que actúa como embajador de nuestro país dentro y fuera de nuestras fronteras.
La formación directiva, la internacionalización, la transferencia de conocimiento y el apoyo al emprendimiento son activos que fortalecen la competitividad del país y refuerzan su reputación.
Creemos que el talento es uno de los grandes atributos de la Marca España y que instituciones como la EOI y el Ministerio de Industria tienen la responsabilidad de impulsarlo.
Si tuvierais que definir en una frase el legado que queréis dejar tras estos 70 años, ¿cuál sería?
Es difícil señalar el legado que dejamos, pero creo que se podría resumir en haber contribuido de forma continuada al desarrollo del tejido empresarial español mediante la capacitación de generaciones de profesionales que lideran la transformación de España. En definitiva, cumplir nuestro propósito: formar talento para un futuro seguro y sostenible.
