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El Cupra City Garage Madrid acogió el 7 de julio la presentación de los resultados del estudio RepCore® Nations 2026 en una jornada organizada por el Foro de Marcas Renombradas Españolas (FMRE) y Reputation Lab, con la colaboración de Next Educación, bajo el título ‘La reputación de España en el mundo’.

Patricia del Campo, responsable de Asuntos Públicos y Corporativos de SEAT y Grupo Volkswagen España, y Pablo López Gil, director general del FMRE, dieron la bienvenida a los asistentes y, a continuación, Natalia Arenzana, socia de Reputation Lab, presentó los resultados del estudio RepCore® Nations 2026, un informe que confirma la fortaleza de la reputación internacional de España en un contexto marcado por la creciente erosión reputacional a nivel global.

El estudio, elaborado a partir de cerca de 50.000 entrevistas realizadas en 36 países, muestra que la reputación media de las 60 mayores economías del mundo continúa deteriorándose. Un total de 43 países empeoran su índice de reputación, mientras que solo 14 mejoran. En este contexto, España demuestra una mayor resiliencia que la media internacional y asciende dos posiciones en el ranking, pasando del puesto 14 al 12 y consolidándose entre los países con mejor reputación del mundo.

Los resultados reflejan que España obtiene valoraciones superiores a la media de las principales economías en los 22 atributos analizados por el modelo RepCore®, destacando especialmente por su estilo de vida, la oferta de ocio, cultura y gastronomía, la seguridad, el respeto por los derechos humanos y su legado cultural. Además, el informe pone de manifiesto que una mejora en la reputación de un país se traduce en un mayor atractivo para el turismo, la inversión y la internacionalización de sus empresas.

Una de las principales novedades de esta edición es la incorporación del Made in Score, un nuevo indicador desarrollado por Reputation Lab que mide el valor que el país de origen aporta a los productos, servicios y marcas. Los resultados muestran que, pese a la sólida reputación internacional de España, el valor asociado al origen España todavía se sitúa por debajo de su potencial. Reforzar la percepción sobre la calidad de los productos y servicios, aumentar la notoriedad internacional de las empresas españolas y consolidar el posicionamiento de España como un país innovador y tecnológicamente avanzado se presentan como algunas de las principales oportunidades para incrementar el valor competitivo del origen España.

En este sentido, Pablo López Gil, director general del FMRE, destacó que «contamos con una reputación de país muy positiva y ahora toca capitalizarla para que se traduzca en todavía más valor para nuestras marcas». Asimismo, señaló que las empresas tractoras, junto con las administraciones públicas, tienen un papel clave para proyectar al exterior la calidad, la innovación y la capacidad tecnológica españolas, reforzando el valor competitivo del origen España.

El informe también destacó que la reputación constituye un importante motor de crecimiento económico. Una mejor percepción internacional favorece la atracción de turismo, inversión y talento, mientras que las experiencias directas —como visitar España, consumir productos españoles o hacer negocios con empresas nacionales— contribuyen decisivamente a fortalecer la imagen del país. Asimismo, se puso de relieve la creciente influencia que tendrán los sistemas de inteligencia artificial en la construcción de la reputación de los países y de sus marcas.

Mesa redonda ‘El impacto de la reputación de España en la economía y en las marcas españolas’

Tras la presentación del informe tuvo lugar una mesa redonda moderada por Manuel Campo Vidal, presidente de Next Educación, en la que participaron Fernando Prado, socio de Reputation Lab; Raúl González, CEO EMEA de Barceló Hotel Group; Jordi Colgan, director general de Diplomacia Económica del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación; Eva Piera, directora general de Relaciones Institucionales, Comunicación y Sostenibilidad de MAPFRE; y José María Blasco, director ejecutivo de Crecimiento Internacional de ICEX España Exportación e Inversiones. Entre todos reflexionaron sobre la relación entre reputación país, economía y competitividad internacional.

El debate arrancó con una reflexión sobre los activos con los que cuenta España para competir en el escenario global. Fernando Prado destacó que el país dispone de uno de los recursos más valiosos para esa competencia: una reputación internacional sólida y resiliente. No obstante, matizó que ese activo por sí solo no basta, y subrayó la necesidad de avanzar hacia una estrategia de marca país compartida entre el sector público y el privado, con un posicionamiento claro y una visión de largo plazo que permita convertir esa reputación en una ventaja competitiva sostenible.

Sobre esa misma idea de aprovechar mejor los activos existentes, la conversación se trasladó al sector turístico. Raúl González señaló que España disfruta de una posición privilegiada en ámbitos como el turismo, pero defendió que el país debe confiar más en el valor de sus empresas y de sus capacidades para proyectar una imagen aún más sólida en los mercados internacionales.

La mesa avanzó después hacia el papel de los intangibles en la internacionalización de la economía española. En este punto, José María Blasco explicó que esa estrategia debe apoyarse cada vez más en activos como la marca, la innovación, el diseño, el talento y la reputación, incorporando además la inteligencia artificial como un factor diferencial para reforzar la competitividad de las empresas españolas.

Precisamente sobre el papel de la tecnología y la confianza en los mercados internacionales, Eva Piera incidió en que la reputación de un país abre puertas, pero que la confianza se construye en cada mercado a través de la excelencia, la coherencia y el comportamiento ético de las empresas. En esta línea, destacó también la oportunidad de posicionar a España como un referente internacional en el uso responsable de la inteligencia artificial y de los datos.

Para cerrar el debate, la conversación puso el foco en las herramientas institucionales al servicio de las empresas. Jordi Colgan puso en valor el papel de la diplomacia económica para fortalecer la proyección internacional de España y animó a las compañías a aprovechar la red exterior de embajadas y oficinas económicas como aliadas en sus procesos de internacionalización, apostando por una colaboración cada vez más estrecha entre el sector público y el privado.

El acto concluyó con un aperitivo en el que los asistentes pudieron seguir intercambiando impresiones sobre las conclusiones del estudio y los retos que afronta España para seguir reforzando su reputación internacional y convertirla en una ventaja competitiva para sus empresas y marcas.

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