El sector financiero puede plasmar una imagen de España
beneficiosa por los atributos que posee, ya que puede presumir de
cualidades tecnológicas y de un saber hacer en gestión de riesgos. No
en vano, se ha posicionado en una situación de liderazgo en el mercado
mundial a través de unas marcas financieras muy potentes. Estas son
algunas de las conclusiones a las que llegaron los participantes en el
debate sobre marcas del sector financiero y de seguros organizado por
el Foro de Marcas Renombradas Españolas y publicado en el diario
Expansión el día 20 de noviembre.
El debate, que tuvo lugar en la sede de Esade en Madrid, fue
moderado por Guillermo de la Dehesa, presidente del Centre for Economic
Policy Research, y contó con la participación de Ángel Alloza, director
de Identidad y Responsabilidad Social Corporativa del BBVA, Alejandra
Kindelan, directora del Servicio de Estudios del Banco Santander, Luis
de Llarramendi, consejero del grupo Mapfre, Fernando Aceña, subdirector
de Desarrollo Corporativo de Cofides, Beatriz Soler, directora del
Centro de la Marca de Esade, Ramón Casilda, presidente de la Comisión
Iberoamericana de la CEDE, y Javier Martín, director de Estrategia y
Valoración de Interbrand.
Las entidades financieras españolas son pioneras en Europa, ya que
invierten y desarrollan tecnologías antes que los demás. Como afirma
Alejandra Kindelan, directora del Servicio de Estudios del Banco
Santander, “nos hemos internacionalizado más tarde que los demás, pero
lo hemos hecho bien”. En este momento, la banca española es líder en
Latinoamérica y marcas como el BBVA o el Santander ocupan los primeros
puestos de los principales rankings mundiales del sector. Precisamente
una de las claves de este éxito se debe a la gestión de la marca. Ángel
Alloza, director de Identidad y RSC del BBVA, señala que las marcas
financieras españolas han sido “líderes en la gestión de intangibles,
para sorpresa de nuestros competidores anglosajones”. Y eso redunda
obviamente en beneficio de la Marca España que, “además de asociarse
con los valores emocionales, se combine también con la imagen de
eficiencia y rigor que ha caracterizado al sector bancario”, apunta
Beatriz Soler, directora del Centro de la Marca de Esade.
El sector financiero español y principalmente sus marcas transmiten una imagen de España asociada al rigor y la buena gestión que puede beneficiar a muchas otras marcas españolas de diferentes sectores. Es, en palabras de Javier Martín, director de Estrategia de Interbrand, el ‘efecto halo’.