El sindicato Comisiones Obreras publicó recientemente un estudio denunciando que las condiciones laborales de los trabajadores de las empresas que fabrican marcas blancas son notablemente peores que las de aquellos que trabajan para las marcas de fabricante. Los responsables del estudio subrayan que las diferencias en los convenios colectivos entre unas empresas y otras son tan notables que, en algunos sectores, la diferencia de salarios entre las marcas de distribuidor y las de fabricante puede alcanzar el 71%.
El informe destaca, además, que las marcas propias generan una mayor fidelización con el consumidor, lo que entraña un menor riesgo de deslocalización y de pérdida de empleo por cambios en las condiciones impuestas por la distribución; además de mayor inversiones en I+D+i y, en general, mejores condiciones laborales, económicas y sociales.
Respecto al empleo, CCOO advierte que se ha producido un repunte de la contratación temporal en las empresas fabricantes de marcas blancas, mientras que algunas empresas que tienen marcas propias se han visto obligadas a recortar plantillas por el descenso del consumo de sus productos.
Puede leer las conclusiones del informe en el enlace incluido en la parte inferior.